Julio Cordero Benavides
La historia de los Cordero comenzó con la idea de apretar el disparador para "congelar" rostros de cholas, indígenas, profesionales, militares, arquitectura urbana, fiestas, costumbres, conflictos, haciendas, sembradíos, en sí la ciudad y la vida de la sociedad boliviana. Todo lo que hablaba de igualdad, solidaridad y libertad. Tres generaciones muestran cada uno a su manera, una época, un imaginario. De edificios que cambiaron su estructura externa, de calles que ya no son tales, de tranvías que pasaron al recuerdo, de la elegancia de una sociedad y sobre todo, de semblantes.
Julio Cordero Castillo, fue pionero de la fotografía en Bolivia. Aprendió el oficio con los hermanos Valdez, conocidos fotógrafos peruanos. En 1900 abrió su primer estudio en la calle del Recreo (hoy Mariscal Santa Cruz) donde trabajó con sus hijos: Corina, Luisa, Julio Cordero Ordoñez y Gregorio Cordero Miranda. Su prestigio hizo que varios gobiernos lo contraten como fotógrafo oficial, gestionó e hizo las primeras fotos de identificación. Las poses rígidas fueron sus preferidas. Julio Cordero Ordóñez, optó por lo artístico. Y Julio Cordero Benavides fusionó ambas técnicas en un estilo que lo diferencia de la competencia.